La Calidad (de los datos) del agua en México

El reto de México: la calidad del agua y cómo la medimos

En México enfrentamos una crisis de contaminación del agua, De acuerdo con la Nacional de Medición de la Calidad del Agua (RENAMECA), el 59.1% de los cuerpos de agua superficiales están contaminados.

El problema de la contaminación radica en las descargas de agua residual sin tratamiento, vertidas indiscriminadamente en ríos y lagos. En México, se tratan cerca del 53% de las aguas residuales municipales, y 33% de las aguas residuales no municipales, incluyendo las industriales, lo que equivale a pérdidas económicas por contaminación del 0.3% del PIB del país. Además de esto, la infraestructura de saneamiento del país se encuentra subutilizada en un 27%, por lo que, incluso con los sistemas de saneamiento implementados en el territorio mexicano, no es posible tratar el agua residual generada.

Esto tiene consecuencias graves en la integridad de los ecosistemas y la salud de comunidades. Se estima que en México mueren al año cerca de 95 mil niños y niñas menores de 5 años por el consumo de agua contaminada, ya que esta lleva a la propagación de enfermedades gastrointestinales, infecciones y problemas de salud más graves debido a la exposición a sustancias tóxicas presentes en el agua contaminada.

Por otro lado, la contaminación representa graves daños a la vida acuática y la pérdida de biodiversidad en ecosistemas acuáticos, así como afectaciones a la calidad del suelo.  Además, la contaminación puede hacer que el agua dulce sea inadecuada para el consumo humano y la agricultura, aportando considerablemente a la presente crisis hídrica.

Sabemos mucho de las potenciales afectaciones de las deficiencias en calidad de agua, y es posible observarlas en el territorio mexicano. Sin embargo, ¿Cómo podemos conocer con certeza la salud de los ecosistemas acuáticos y la calidad de los cuerpos de agua superficiales?

De acuerdo con expertos, el 60% del muestreo a nivel nacional no tiene calidad óptima. En este sentido es notable que existe un área de oportunidad, tanto en cobertura como en confiabilidad de los datos de la Red Nacional de Medición de la Calidad del Agua.

En México enfrentamos una importante brecha de información en relación con los recursos hídricos, considerando la falta de datos, la inexactitud de estos, y la necesidad de información más actualizada. Esto es apreciable en la falta de representatividad de los puntos de muestreo de la RENAMECA, la disponibilidad de datos actualizados de la red, y por supuesto, la calidad de los datos.

Comprendiendo que: lo que no se mide, no se puede mejorar, resulta indispensable que la información de la calidad de agua en México sea confiable, correcta y actualizada, con fin de detonar acciones para salvaguardar la calidad del agua, y la salud de los sistemas acuáticos.

Sin embargo, en un país tan heterogéneo y territorialmente extenso como México, el monitoreo de los cuerpos de agua es una labor compleja. La medición in situ, ya sea a través de muestreos de laboratorio o implementación de sensores, es una tarea titánica, lenta y considerablemente costosa. Por esta razón, la actualización de la RENAMECA ha estado detenida desde 2019

Y entonces, ¿Qué se puede hacer?

Ante este escenario es importante repensar la forma en la que analizamos la calidad de agua. Es momento de pensar fuera de la caja, y poner en uso las herramientas tecnológicas que tenemos a la mano hoy en día.

Es así como cobra especial relevancia el rol de las imágenes satelitales en la determinación de calidad de agua, integridad de ecosistemas acuáticos y demás parámetros relacionados a la salud de los cuerpos de agua superficiales. De esta manera es posible determinar, con alto grado de precisión y casi en tiempo real, la caracterización de cuerpos de agua superficiales.

Claro que, para aprovechar al máximo esta tecnología, se requiere de reevaluar las normativas que propician la determinación y caracterización de agua, abriendo puerta a la tecnología y a la innovación.

Un brillante caso de éxito del uso de esta tecnología es AQUOSMIC, una joven empresa mexicana que, utilizando tecnología satelital e Inteligencia artificial, está cambiando el juego en el monitoreo de calidad del agua.

Con una precisión del 96%, AQUOSMIC aporta insights sobre la salud de los ecosistemas acuáticos que revolucionan la manera en la que se dispone de datos de calidad. Con ello, AQUOSMIC impactando positivamente y de forma innovadora la industria de la acuacultura, señalando las enormes brechas de información que existen en nuestro país y empoderando, con datos de calidad, a los tomadores de decisiones para la eficiente gestión de nuestros recursos hídricos.

Conoce más de la tecnología de AQUOSMIC aquí: https://aquosmic.com/

    Verónica Schreck
    August 29, 2023

    Excelente artículo. La tenología que ofrece Aquosmic, debe ser aprovechado, a la brevedad.

    Héctor Cañada
    February 14, 2024

    La gestión sustentable del agua pasa por una buena gestión de la información y de los datos que se generan para obtenerla. Sin datos de calidad (consistentes, veraces, precisos) y sin gobernanza de los datos no es posible tomar decisiones adecuadas para ser más eficientes, resilientes y confiables. La calidad del agua es un ejemplo claro de ello.

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2 comentarios

  1. Excelente artículo. La tenología que ofrece Aquosmic, debe ser aprovechado, a la brevedad.

  2. La gestión sustentable del agua pasa por una buena gestión de la información y de los datos que se generan para obtenerla. Sin datos de calidad (consistentes, veraces, precisos) y sin gobernanza de los datos no es posible tomar decisiones adecuadas para ser más eficientes, resilientes y confiables. La calidad del agua es un ejemplo claro de ello.

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